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Jueves de economía
Análisis UNAL

Nacionalización o expropiación

Jueves de economía

El dominio estatal en las economías de países como Argentina, Venezuela, Bolivia y Ecuador ha generado un panorama incierto en Latinoamérica frente a la nacionalización o expropiación.

Un ejemplo de ello, es la petrolera argentina YPF que fue intervenida el pasado 16 de abril, cuando fue expropiado el 50% de la participación de la petrolera española Repsol. Este fenómeno, se ha hecho evidente en la región, también en Bolivia, país que expropió a Red Eléctrica de España, empresa que manejaba el 74% del surtido eléctrico.

El economista, Rafael Pampillón, director de Análisis Económico del IE Bussines School en España, explicó al programa UN Análisis* de UN Radio estos procesos: “Nacionalizar es cuando una empresa, como es el caso del Bankia, no es capaz de mantenerse con el capital de los socios privados por lo cual el Estado nacionaliza la entidad, poniendo recursos y obteniendo su propiedad tras una quiebra. Por su parte, expropiar es cuando el Estado toma una casa, unos terreno o empresa y a cambio entrega un precio para compensar al propietario el decomiso de ese bien”.

En ambos casos, los bienes pasan a depender del gobierno con la diferencia que tras la expropiación hay una indemnización mientras que en la nacionalización no. Del mismo modo, Pampillón indicó que en el caso de YPF hay una nacionalización sin que haya por ahora un justiprecio, lo que genera una inseguridad jurídica porque se rompe un contrato entre el Estado y el particular. Esto provoca que se tenga reticencia a invertir en un país que no cumple con su compromiso.

Asimismo, está el caso Rumasa, es decir empresas que tienen un gran aporte a la economía y un elevado nivel de empleo de personas y su caída supone un riesgo al sistema como consecuencia de la quiebra y la desaparición de la misma. Por ello el Estado se hace cargo de la entidad.

Sin embargo, estas decisiones tienen costos económicos muy altos, al final son los propios ciudadanos los que sufren porque va faltar financiación exterior, los topes inversores buscaran salidas de sus capitales y las empresas foráneas no acudirán a la nación, entonces hay escases de tecnología, progreso, innovación que le permita crecer al país. “Esas vías políticas, peronistas y populistas desembocaran en una situación económica trágica como el caso de Venezuela, Cuba, Nicaragua y Argentina, además por ese camino pueden ir Bolivia y Ecuador”, puntualizó Pampillón.

Al respecto, el doctor en economía, Agustín Monteverde, titular de la Consultora Monteverde y Asociados de Argentina, precisó: “en definitiva el gobierno de mi país lo está llevando por la vía del populismo, es una economía ya no de intervención sino de control que generó inflación y ya está en etapa recesiva. Todo esto a causa del Kirchnerismo, donde lo único importante es el uso del poder. Considero que estas decisiones son aceptadas en tanto se respeten las leyes y normas constitucionales, pero esto no es posible cuando se refiere a la ideología que ocupa nuestro gobierno”.

Parece que no hay una claridad ni uniformidad respecto a la forma como deben ser entendidos los términos de nacionalidad y expropiación, tienen  parecidos en el sentido que buscan la utilidad pública o de interés social previstos en las leyes.

Según, Joseph Kirchner, consultor de la Organización Cooperative Venture de Estados Unidos: “en un conflicto entre una compañía multinacional y una presidenta latinoamericana yo tengo más confianza en Cristina Fernández de Kirchner. En la relación económica de Argentina esta nacionalización tiene que empezar con el cálculo costos-riesgos-beneficios: el costo es la compensación que Argentina tiene que pagar más las medidas de retaliación, el riesgo es la posibilidad que perdería en los costos y medidas sean más graves de lo esperado, mientras que el beneficio es la soberanía sobre la empresa petrolera y el control sobre los recursos naturales petrolíferos, lo cual le da posibilidad de invertir en el futuro”.

Frente al caso boliviano, Gary Antonio Rodríguez, economista y gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior, explicó: “este proceso de nacionalización en nuestro país se ha venido dando desde el primero de mayo del 2006 cuando se empezó la recuperación de los recursos nacionales en lo referente a petróleo y gas, sin embargo al final todo queda a medias, porque lo que termina siendo es una compra o intercambio de inversores”.

Finalmente, María Alejandra González Pérez, doctora en economía, jefe del Departamento de Negocios Internacionales y directora del Grupo de Investigación en Estudios Internacionales de la Universidad Eafit, expresó: “esto no es un fenómeno nuevo, si recordamos a Francia e Inglaterra, quienes nacionalizaron después de la II Guerra Mundial y es claro que tanto exportación como nacionalización tiene pros y contras, todo depende de la capacidad del Estado para continuar con la administración de la empresa no solo económicamente sino en experiencia y conocimiento”.